miércoles, 21 de octubre de 2009

Vélez venció a Huracán y es el nuevo campeón del fútbol argentino

Todo lo que se habló y se analizó sobre el bueno juego que llevaron a cabo durante 18 fechas Vélez y Huracán, muy lejos quedó de lo que se demostró en la fecha 19º, última del Torneo Clausura argentino. Los protagonistas de la tan ansiada final, no fuero Pastore y Bolatti con su lindo y vistoso juego que lo llevó a ser los mejores jugadores por el lado de Huracán, ni tampoco la firmeza y contundencia que caracterizó al equipo del "Tigre" Gareca, sino que la incertidumbre, la mala labor del árbitro, la desorganización y hasta las condiciones climáticas fueron los verdaderos actores principales en la tarde de Liniers.
El partido comenzó con un gol mal anulado a Huracán por supuesto fuera de juego del defensor Eduardo Dominguez. Pero cuando parecía que el partido empezaba a demostrar todo lo que había prometido, la lluvia y el inesperado granizo tomaron protagonismo en el partido, postergando la culminación del primer acto 26 minutos más. Tras la reanudación del juego y cuando parecía que Huracán estaba bien encaminado en su juego, llegó un penal a favor de Vélez, que el arquero del Globo, Gastón Monzón, logró detenerle al uruguayo Hernán López.
En el complemento, "El Globo" ya no era ese que vimos durante todo el campeonato, sino que se parecía más al Vélez que supimos ver a lo largo del mismo, por su forma de defenderse y tratar de contragolpear. Quizás el saber que el empate favorecía a los de Parque Patricios, el equipo traicionó la forma tan clara de jugar que impuso Cappa durante todo el torneo. Por eso Vélez se adueñó del balón y fue el que proponía, hasta que en una polémica jugada, en el cual Joaquín Larrivey choca con el arquero de Huracán, cometiéndole un clara falta, que el árbitro Brazenas ignoró, la pelota quedó boyando en el área y Maximiliano Moralez se encargó de convertir el gol para Vélez que le daba, faltando 5 minutos para el final, el título de campeón. Luego lo cotidiano de nuestro fútbol, la falta de pelotas y las discusiones entre los dos planteles, dieron su presente en la fría tarde de Liniers e hicieron más aún eterno el final del partido
Si algun condimento faltaba, no tardó en llegar, la malísima organización por parte del local, se notó cuando Brazenas pitó luego de de adicionar 13 minutos y Vélez se consagró campeón y la gente, en gran cantidad, invadió el campo de juego como si la policía que estaba allí no existiera.


ORSATTI Félix 1º D