domingo, 18 de octubre de 2009

Nadie apagó el fuego de la selva

“Que se vengan los bomberos que me estoy quemando, que se vengan los bomberos que esto es un infierno...” parecía gritar el estadio Ciudad de la Plata cuando salió el León a la cancha para recibir al Cruzeiro, que ya lo esperaba en el verde césped. Unas tribunas pintadas de blanco y rojo con bengalas que se prendían en todos los sectores dificultando la vista de todos por el humo. Y para coronar la situación aparecieron los papelitos.
Esta imagen hizo olvidar el espectáculo que se vivió previo al partido en el campo de juego. Un show de DJs con luces y humo, que nada tenia que ver con el encuentro, intentaron calmar la agonía que estaba sufriendo los hinchas presentes.
Y para aumentar la paranoia que atraviesa al país en estos momentos la mascota de Estudiantes apareció sosteniendo una bandera con las manos y un barbijo cubriéndole la boca. ¡¿No estaremos cruzando el límite?!
El partido no se presento fácil para el Pincha, que tuvo que luchar contra una constante presión de los brasileros en toda la mitad de la cancha. Pero cuando esta presión no era suficiente recurrían a las faltas. Uno tras otro los foules se sucedían. Desde la derecha, desde la izquierda todos los centros intentaban caer sobre el área de Fábio buscando alguna cabeza que lograra desviar la pelota hacía el gol. Tarea que se hacía imposible ya que los de Belo Horizonte poseían jugadores de gran tamaño; y porque el pie de Benítez no estaba ajustado a la altura correcta.
Y cuando la presión o las faltas no cumplían su cometido, ahí estaba Fabio para hacerse cargo de la situación. Le paró 2 a Veron en el primer tiempo, 2 a Boselli una en cada tiempo, y un cabezazo a Desabato con una volada para la foto.
Lo más importante del Cruzeiro se vio al final del partido, pero que por la defectuosa definición de sus jugadores la pelota no entró al arco de Andujar, que tuvo un partidos sin muchos sobresaltos.
La imagen que refleja al partido es la cara de Veron. Es el rostro de alguien que intento constantemente superar la muralla azul que presentó Cruzeiro, pero que después de tantos choques alguna marca deja como el corte que mostró debajo de su ojo izquierdo.
Ahora a esperar la revancha la semana que viene.

Ignacio Recalde