lunes, 2 de noviembre de 2009

VOLÓ COMO MARIPOSA Y PICÓ COMO ABEJA

Hoy se cumplen 35 años de la pelea del siglo entre Muhammad Alí y George Foreman disputada en la ciudad de Kinshasa en Zaire por el campeonato mundial de los pesos pesados.

Este festival deportivo fue pactado entre Don King, manager de ambos pugilistas, y Mobutu Sese Seko, presidente de Zaire, por una suma de cinco millones de dólares para cada uno y se dispuso a invertir ese dinero con tal de que este evento de tal magnitud se lleve a cabo en su país.

Muhammad Alí perdió el título de campeón mundial por negarse a participar en la guerra con Vietnam. "No voy a lastimar a los vietnamitas si ellos no me hicieron nada", fueron algunas de las palabras dichas por el boxeador.

En uno de los entrenamientos previos al gran día con Larry Holmes, uno de sus sparrings, Foreman fue golpeado en el ojo accidentalmente, motivo por el cual la famosa contienda debió ser pospuesta y Alí debió esperar. "Destruiría a George Foreman por hacerme esperar", expresó.

"Yo voy a bailar" fue lo que constantemente el de Kentucky manifestó, estrategia que utilizaría en dicho encuentro para cansar al rival y asi knockearlo.

Esta pelea que tuvo fecha el 30 de octubre de 1974 fue la asamblea más grande de la historia de la raza negra en África que previamente albergó espectáculos de soul y blues estadounidenses James Brown, B.B. King y los Spinners para que el continente amplíe su conocimiento acerca de la cultura afroamericana.

En el primer round, Alí salió decidido a atacar a Foreman con movimientos veloces y golpes efectivos, y a la vez provocaba a su rival con el objetivo de hacerlo enfurecer. "Vi miedo por primera vez en los ojos de Alí", afirmó el conocido periodista Norman Mailer. Su rival contragolpeó en los siguientes rounds a Alí que se apoyaba en las cuerdas recibiendo los potentes golpes.

La seguidilla de golpes de Foreman duró hasta el quinto round cuando Alí comenzo a remontar la situación y empezó a atacarlo. "Era una máquina de pelea", señalo Spikee Lee, al observar su reacción.

En la octava vuelta, Muhammad Alí knockeó a su contrincante. "No quiso arruinar la caída con un golpe torpe", fueron las palabras textuales de Norman Mailer luego del golpe determinante. De esta manera, recuperó el título mundial de los pesos pesados.

Ignacio Pizzatelli