viernes, 20 de noviembre de 2009

UN 2010 SIN LIBERTADORES Y UN 2009 SIN TÍTULOS

Boca está lejos del campeonato y la Copa Libertadores 2010.

Arrancaba un nuevo año, una nueva ilusión, con la Copa Libertadores y el Clausura para afrontar en el primer semestre.
Las cosas para el equipo que dirigía en ese momento Carlos Ischia (renunció en junio) estaban muy bien. Primero porque al equipo retornaba nuevamente uno de los jugadores que más campeonatos ha conseguido con la azul y oro, el "Pato" Abbondanzieri y también se venía de conseguir el Apertura 2008 en un recordado triangular con San Lorenzo y Tigre.
Además, en los partidos del verano no se había perdido y se había conseguido un buen funcionamiento y como si fuera poco se habían ganado los dos primeros superclásicos y esto hacia suponer que Boca como todos los años sería el candidato principal a ganar la Libertadores o el Clausura.
El retorno de Martín Palermo era otro ingrediente para el 2009, luego de la rotura de ligamentos que sufrió en agosto del año pasado en el partido contra Lanús.
Pero los problemas internos, las lesiones, el pedido del técnico por refuerzos que nunca llegaron fueron las causas para que el primer semestre sea para el olvido.
Con una eliminación rápida de la copa con un equipo inferior (Defensor Sporting de Uruguay) en los octavos de final y un Clausura que dejó más malas que buenas (terminó 14º) daba como consecuencia la salida de Ischia.
De cara al segundo semestre y con la llegada nuevamente del "Coco" Basile como técnico la ilusión se renovaba y además esta vez con la llegada de refuerzos el objetivo era salir campeón de la Copa Sudamericana y el Apertura o al menos conseguir laclasificación a la Libertadores 2010.
La eliminación tempranera en la copa a manos de Vélez y la irregularidad en el torneo con una derrota contra Central, un empate sin goles de local con Colón y el último empate de visitante con Arsenal en uno cuando parecía que se llevaba los tres alejan a Boca de sus objetivos.
Quedan cinco juegos, 15 puntos, la ilusión cada vez es menos pero puertas adentros saben que a pesar de no pelear por nada, están defendiendo la camiseta más grande del fútbol argentino.
La Copa 2010 y el actual Apertura están muy lejos.