Walter Erviti en la fecha 12 del Apertura convirtió el primer gol argentino para Banfield.
La lluvia había parado pero Erviti seguía sin poder abrir los ojos. Las lagrimas se lo impiden. El 10 le había marcado a Estudiantes de La Plata su primer gol desde su llegada a Banfield, en el Apertura 2008. Pero no era un gol más para el equipo del sur tampoco, sino que cortaba la sequía argentina del plantel de Julio Cesar Falcioni en el campeonato.
Con su quiebre de cintura logró dejar desparramado al defensor Germán Ré, y con la definición no quiso ser menos. Con su ojos apuntando a Santiago Silva, que se encontraba en el punto penal, puso la pelota por sobre Damian Albil y a festejar. Dos a uno y a disfrutar la punta en solitario hasta que juegue Newell´s.
El cero en su cuenta personal no se debía a la falta de llegada al área contraria, sino a la generosidad con sus compañeros para que ellos se lleven toda la gloria. A pesar de que hace tiempo que no concretaba, la hinchada le reconocía su enorme esfuerzo y talento con aplausos y ovaciones cada vez que finalizaba un encuentro.
Gracias al gol convertido frente al Leon, Erviti cortó una ausencia de festejos que venía desde el 2008 cuando jugando con el Monterrey de Mejico había hecho un tanto en el empate en cuatro con Guadalajara. En el fútbol argentino su último gol se encontraba en el Clausura 2002 jugando para San Lorenzo frente a Lanús.
Ignacio Recalde